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 Sala de reuniones

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Aren Darvenwish
Jefe de Raza
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Miér Jul 27, 2011 10:58 pm

Al fin se había acabado aquella discusión de gansos y el líder Caeruleus podía dar al fin su noticia. Tosió fingidamente, aclarándose la garganta y llamando la atención de los presentes en cuando Jill dijo sus últimas palabras. Entonces se puso en pie con delicadeza y elegancia y se colocó bien los guantes antes de apoyar las manos en la mesa casi rozándola más que tocándola.

- Disculpad, sé que todos estaréis deseosos de marchar al momento, pero os pido unos últimos minutos más para dar a conocer una noticia que os incumbe a todos y cada uno de los presentes. Es más, incumbe a cada una de vuestras razas al completo -. El oscuro calló unos segundos y sonrió más ampliamente.

- De todos es sabida la buena relación que siempre ha mantenido Caligo con el poderoso imperio Ignis a pesar e los... roces. Hemos conseguido llevar a cabo grandes acuerdos y convivencias gracias a la palabra y al comportamiento. También hemos logrado, uno de sus anteriores gobernadores y yo mismo, a lo largo de los años que reinamos juntos trabar una amistad estrecha y es en este punto donde quiero hacer hincapié -.El líder se puso algo más serio para que ninguno llegase a pensar ni un segundo que sus siguientes palabras cargaban comicidad alguna. Alzó la vista en busca de unos ojos determinados y los clavó en la intrigada y joven Cynara.

- Cynara Ethrial, una de las grandes líderes Flamma y actual representante de tu nación, en su día hice a tu padre una promesa de gran relevancia. En honor a su recuerdo y cumpliendo mi palabra de caballero, recupero hoy esa empresa para darla por zanjada. Yo, Aren Darvenwish, líder Caeruleus y mandatario de la centésima vigésima octava dictadura imperante en Caligo, pido hoy tu mano, en presencia de los líderes de todas las razas, cumpliendo mi palabra y rogando por un futuro donde todos nuestros pueblos caminen, como podemos hacerlo nosotros en el presente, hacia un mañana unido y pacifico-

Tras su discurso y la finalización de su mensaje, mantuvo la mirada fija en su receptora y aflojó el gesto volviendo a una sonrisa ahora menos maleficente y más comprometida.
- Soy consciente del efecto abrumador de la situación, no tenéis que responder ahora. A todos los demás presentes siento la demora de vuestra partida. Os agradezco la atención y os invito a poder despejar ya la sala.-

Haciendo una reverencia general y sin pronunciar una palabra más, Aren Darvenwhis se quedó quieto en su sitio, a la espera de la conclusión del evento.


Última edición por Aren Darvenwish’s el Vie Jul 29, 2011 1:14 am, editado 1 vez
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Nagorr
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Jue Jul 28, 2011 2:21 pm

Miro a mi amigo con los ojos ligeramente desorbitados, pese a mi esfuerzo por no parecer demasiado sorprendido. Luego los dirijo con parsimonia a la jefa Flamma, esperando ver alguna clase de reacción.

Y me contengo.

Contengo mis ganas de soltar cientos de carcajadas con mucho esfuerzo.

Las contengo en silencio, esperando una respuesta, y esperando a que la sala se vacíe.

Esperando a que Aren y yo estemos solos para poder hablar de esto.

Será divertido.

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Cynara
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Vie Jul 29, 2011 12:02 am

La reunión al fin había acabado. No había servido de mucho, pero se había notado el "esfuerzo" de preparación reflejado en numerosos documentos.

Aren iba a deleitarnos con una noticia. Cuando supe de que se trataba me quedé por un momento con la boca abierta. Rápidamente mi rostro e ruborizó, no me creía que el jefe Caeruleus había pactado con mi padre una propuesta de matrimonio conmigo; no me creía que me estuvieran pidiendo delante de todos los jefes que me casase con un hombre desconocido para mí.

- Y... Yo-o... - tragué saliva intentando no ponerme nerviosa -. Verás... Apenas le conozco, señor.... Aren - comenté con la cabeza baja.

No podía mirarlo a los ojos, eso me resultaría aún más vergonzoso.
Volví a alzar la mirada.

- Como comprenderá... Necesito hablar con usted en privado - respondía bastante seria -. Más tarde.

Rápidamente me levanté y tras realizar una reverencia abandoné el lugar de la reunión con la cara más roja que mis propias llamas.
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Blues
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Vie Jul 29, 2011 1:21 am

Asentí al escuchar las palabras que el jefe Parvus pronunció cuando la joven Jillian respondió a nuestras preguntas. Como él, opinaba que lo mejor sería organizar expediciones para intentar resolver el caso. Sin embargo, no pronuncié palabra alguna, pues esperaba que ese leve asentimiento dejase clara mi posición. Tras el comentario del Parvus, el Caeruleus también se pronunció, aunque su discurso se alejó un poco de su anterior intervención. Cuando ambos lideres terminaron de hablar, la joven Jillian dio por terminada la reunión. Suspiré, y luego me puse en pie, dejando clara mi intención de irme de la sala.

Pero entonces el jefe Caeruleus comenzó a hablar. Me quedé de pie un rato, escuchando sin demasiado interés las palabras del lider. Entonces, tras un discurso en el que retrató las relaciones de ambos continentes, el Caeruleus le pidió la mano a la jefa de Flamma. Arqueé una ceja, y luego clavé mi vista en Cynnara. Cuando la muchacha terminó de hablar y se fue, ladeé la cabeza ligeramente hacia la derecha, y luego seguí el camino de la ruborizada Flamma.

Me despedí con un gesto de la cabeza, y luego me desvanecí entre los pasillos del Castillo.
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Vie Jul 29, 2011 11:55 am

Tras la petición del jefe Caruleus, el resto de los presentes no pudieron sino sorprenderse, aunque fuera en menor medida que la propia Cynara, que tuvo que, entre tartamudeos nerviosos, abandonar la sala la primera, avergonzada. Blues las siguió sin dar demasiadas señales de interés. El resto de los jefes, cinco en total, se quedaron en la sala de reuniones un rato más, pese a que la de ese día ya había sido disuelta.

"Hay que dar el aviso" recordó Jill de pronto, y comunicó esto a los jefes restantes.

- Lo haremos a media tarde -dijo-. Tardará tres días en llegar.

El resto de los jefes asintieron. Nagorr salió el primero a comunicar esto a Cynara y Blues, aunque su mayor interés en ese momento parecía ser la conversación pendiente que tenía con Aren.

Poco a poco, entre comentarios y charlas cada vez más banales, el resto de los jefes de raza abandonaron la sala, dejándola tan vacía y silenciosa como antes de que nadie hubiera entrado.

*LA SALA ESTÁ VACÍA*
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Lun Jul 30, 2012 3:33 am

Una vez desde el primer encuentro la sala de reuniones abrió sus puertas para albergar a los siete líderes en torno a su enorme mesa redonda. Al contrario que la emoción y prosperidad que se esperaba la primera vez que todos se vieron las caras en el lugar, esta segunda reunión oficial se mostraba cubierta por un velo oscuro que nublaba las caras de los siete gobernantes.

Se acordó el día y la hora y todos asistieron con interés y apremio. Sus gestos eran serenos y no variados como el primer día y sus preocupaciones eran compartidas y sabidas. Ahora quedaba abordar un tema importante: ¿Qué estaba pasando en Brontë?

Cuando todos estuvieron presentes y dispuestos, la joven Jillian, dueña y heredera del palacio de Brontë abrió de nuevo la reunión a la espera del debate que deberían llevar a cabo sus camaradas en el gobierno y seguridad. Todos tenían unos puntos concretos en mente:

  • El secuestro de Silvanus Kettleburn.
  • La misteriosa desaparición de Alexander Price.
  • La intrusión en el palacio.
  • La muerte de Adela Ungilde.
  • La relación con sucesos anteriores y venideros.
  • Los avances sobre el peligro que acechaba el mundo y su relación con los últimos ataques.

Todos los presentes tenían ya sus conjeturas e informaciones y todos se dispusieron a escuchar al primero que diese un paso en torno al asunto. La tensión se sentía en el ambiente y rondaba también la duda sobre ciertos chismorreos.
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Nagorr
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Jue Ago 02, 2012 10:51 am

Tras la "reunión" que mantuve con Aren sobre Madame me siento mucho más tranquilo, por lo que, cuando comienza la verdadera reunión, tengo una preocupación menos en mi poblada cabeza que me permite concentrarme más en los temas que nos han traído hasta esta mesa. Decidí comenzar yo, pues, sintiendo que como miembro más viejo de la mesa debía exponer mis opiniones. Al fin y al cabo, alguno de nosotros debía ser el primero en hablar.

Me pongo en pie, haciendo un hechizo que eleva una plataforma de piedra en el suelo de forma que mi estatura no sea un impedimento para que todos me vean.

- Buenas a todos, compañerros- comienzo serio-. Es bien sabido porr todos nosotrros que últimamente han estado sucediendo cosas, digamos, inusuales en este palacio. Cosas que nos rresponsabilizan a todos, dejan nuestrro poderr como menorr, el palacio como insegurro y a nosotrros como irrresponsables o inútiles. Ya no es solo la desaparrición de uno de nuestrros guerrrerros en la zona cirrcundante a Brönte, sino el prropio asesinato de Adela Ungilde entrre los murros del mismo. Y lo peorr, compañerros, no es que ella haya muerrto, sino que ha muerrto en el palacio, en su interrriorr, sin que una sola perrsona acudierra en su ayuda. De continuarr esto así, nuestrro nombrre comenzarrá a irr junto a la palabrra incompetente, y dudo mucho que a ninguno de nosotrros, visto el puesto que ocupamos, nos interrese esa carrga.

Me atuso la barba y me quedo unos segundos en blanco, observando la reacción de cada compañero, una a una, con detenimiento.

- Yo, perrsonalmente, quierro irr más allá... -. Aprieto los diente con fiereza y frunzo el ceño-. ¡Cualquierr guerrrerro que muerra entrre estos murros es mi rresponsabilidad! La perrsona (o perrsonas) que hayan sido rresponsables de esto... Son parra mí una nueva prrriorridad, aunque no porr ello prretendo descuidarr nuestrro proyecto inicial, obviamente.

Es cierto que todos nos hemos reunido en palacio por un motivo común, que ha de ser el principal, pero de la misma forma que pido a cada guerrero que luche a nuestro lado en Brönte, exijo para mí mismo mantenerlos a salvo en el interior de palacio mientras yo siga en pie.

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Blues
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Miér Ago 08, 2012 2:54 pm

El primero en hablar fue Nagorr Brum, líder parvus con el que apenas había intercambiado un par de palabras durante mi estancia en Brontë. Su discurso, que escuché con atención, se centró en la desaparición de Kettleburn y en el asesinato de Adela. Coincidía con él en buena parte de lo que decía, e imaginaba que el resto de mis compañeros también, pero, sin embargo, no sabía qué pretendía hacer el parvus (si es que tenía alguna idea de cómo empezar). Todo lo que dijo resultaba evidente: las desapariciones y el asesinato ponían nuestro nombre en entredicho y ambos sucesos eran nuestra responsabilidad, pero en sus palabras no había ninguna propuesta para intentar solucionar esto ni había dicho nada relacionado con la energía.

Suspiré y observé a mis compañeros. Al ver que ninguno parecía querer hablar, posé mis pupilas en las del líder parvus y me levanté de la silla.

—¿Y qué pretende hacer, señor Brumm? — inquirí —. Concuerdo con todo lo que dice, e imagino que el resto también. — Miré de nuevo a mis compañeros, uno a uno, esperando alguna reacción. Como ninguno parecía mostrarse en desacuerdo con mis palabras, volví a dirigirme al señor Brumm —. ¿Pero qué quiere que hagamos? ¿Tiene alguna teoría sobre cómo ha podido pasar todo eso? Repito que concuerdo con usted en que ambos temas deberían resultar prioritarios, pero apenas tenemos información. No sabemos cómo pudo alguien infiltrarse ni cómo es posible que haya perpetrado un asesinato en el interior de Brontë. Antes de hacer lo que usted quiera hacer, creo que deberíamos investigar más las zonas. Y cuando tengamos suficiente información fiable, ya podremos ir más allá. Pero, de momento, yo opino que deberíamos seguir centrados en la investigación por la que nos hemos reunido. Investigación que, por mi parte y por la del líder aether, parece no avanzar. — Posé mis ojos en Timber Bright, que, al igual que yo, estaba encargado de investigar las diferentes sectas que podrían tener relación la energía. Luego miré al frente—. Nosotros dos estamos encargados del estudio de las diferentes sectas que pueden estar implicadas, pero apenas tenemos información. Hemos descartado algunas, las más pequeñas, pero todavía nos queda bastante. Hay muchos grupos en los diferentes continentes. Y, aunque descartemos algunas, no es seguro que luego no puedan estar implicadas de alguna forma. Si fuese posible, a mí me gustaría que dejemos de investigar aquí. Abandonar Brontë para investigar los diferentes grupos que hay puede ser interesante y puede reportarnos información.

Me humedecí los labios y tragué saliva. Luego volví a hablar:

—Con esto no quiero decir que debamos ignorar ambos sucesos. O, bueno, los tres sucesos. Porque, según parece, Alexander Price tampoco se encuentra en Palacio. — Miré al líder caeruleus de reojo —. ¿Cómo saben que no ha sido secuestrado al igual que el piscis? — Moví el cuello y clavé mis ojos en el caeruleus —. ¿Tienen alguna idea? ¿Cómo saben que uno es un secuestro y no saben que otro no lo es?
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Aren Darvenwish
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Vie Ago 17, 2012 12:40 am

Una nueva reunión y demasiados nuevos conflictos. Una vez todos están dispuestos a comenzar, el líder Darvenwish se posiciona firme en su sitio colocando los pergaminos y libretos pertinentes en el hueco de mesa que tiene para él. Con cierta irritación escuchó el saludo inicial de Jillian, harto de semejante mocosa, pero mantuvo su ceño fruncido y serio hasta que tocó el turno a su fiel compañero Nagorr quien hizo una pequeña introducción al problema.

Dejó que el parvus terminase para dar paso a la líder Aqua quien, además de reafirmar las palabras de su viejo compañero, añadió la situación de sus estudios e inquirió sobre el caeruleus Price. Sin demasiada dilación y manteniendo la mirada que la líder picis le había enviado, el líder caeruleus se levantó para tomar ahora él la palabra ayudado de un pequeño carraspeo.

Permitidme todos tomar el relevo de tal cuestión —Informó inicialmente. —Cierto es que, actualmente, debemos solventar lo antes posible el problema del asedio que Brontë comienza a sufrir y sus respectivas repercusiones pero, si me lo permitís, me veo en la obligación de variar un poco las órdenes del día debido a un asunto que, al final mi discurso, todos podréis comprender a la perfección. Paciencia pido, respetados líderes, hasta entonces —El líder Darvenwish colocó en orden sus papeles y volvió a disponerse para hablar.

Primeramente me gustaría informar de que, al igual que ha indicado la líder Splash, he llegado a un punto muerto en mi parte de la investigación inicial y estoy de acuerdo en que la biblioteca de Brontë comienza a quedarse escueta—. Hizo una pausa y miró nuevamente a la piscis por un instante para luego retomar sus explicaciones —Para aquellos presentes que no sepan o recuerden de qué debería tratarse mi estudio, diré que se basa en el estudio del terreno para conocer la forma en que la fuente de energía emana su poder hacia la periferia, la forma en la que afecta al entorno y el alcance que tiene. Con este fin y, ayudado de los escritos de Brontë y diferentes experiencias empíricas, he podido establecer las siguientes conclusiones —. Extendió una de sus manos enguantadas y apareció un enorme pergamino enroscado. Luego, con un gesto de muñeca, hizo que se extendiese sobre la mesa.

Se trataba de un enorme mapa de Fulmen con una enorme marca negra en la zona donde se encontraba la energía que se iba difuminando hacia las tierras de su alrededor como una especie de onda superficial que pasaba, en degradado, del negro al marrón y de éste al amarillo hasta los pueblos circundantes.

He aquí una representación de la magnánima energía. Este es el centro, como bien se ha localizado —Señaló con un resplandor mágico la zona —En este punto la gran cantidad de energía empleada es prácticamente indescifrable debido a su enorme apelmazamiento, podría asemejarse a la arcilla a medio humedecer, su poder es un cúmulo demasiado confuso y activo para desvencijarlo. Sin embargo se va expandiendo desde el centro de forma desordenada con picos de energía en las diferentes zonas próximas. Se extiende hacia todas las direcciones pero, como podéis observar, se diferencian zonas en las que parece reactivarse para volver a fluir hacia la periferia. Este fue uno de los datos que más llamaron mi atención al comenzar la investigación y, aunque tampoco lo veía demasiado desproporcionado al tratarse de tal cantidad de energía emanada, fue por donde decidí comenzar —. Movió sus manos y sobre el mapa aparecieron diferentes medidas de potencia y longitud. —Para llevar a cabo tal deducción, me vi en la obligación de realizar estudios sobre el suelo y experiencias con las diferentes magias para comprobar el símil más plausible —El líder recordó sus diferentes descubrimientos sobre la tierra de Lumen, tierra de por sí rica en elementos metales y conductores que contaba con diferentes canteras repartidas por todo el continente. —Comencé, cómo no, por la que tenía más a mano, la magia caeruleus. Pero en seguida la descarté al igual que a la magia claritas —Extendió su diestra y mostró un pequeño cúmulo entre negro y violáceo que se mantenía sobre su palma de forma armoniosa —Ambas son magias demasiado limpias y fluidas, magias demasiado ancestrales. Su patrón de acumulación y difusión es sin duda el más ordenado y, en cuestión de altibajos de potencial, la estabilidad de tales magia harían necesaria un elemento que potenciase el conjuro en esas zonas, elemento que, aparentemente, no existe, pues allá donde la energía es casi imperceptible también se observan estas pequeñas oscilaciones y, siendo lugares poblados, he podido comprobar por parte de mi propio equipo de investigación su carencia. Aunque, por supuesto, podría haberme equivocado en esto. Sin embargo, debía comenzar por algún lugar —.Cerró la mano y deshizo el pequeño conjuro para continuar sus explicaciones. —Claro que no solamente fue esto lo que me llevó a mantener mi objetivo. Siendo este el único camino que encontré para continuar con la investigación, me basé en el hecho de que tales elementos no existiesen y fui corroborando nuevas teorías —Nuevamente una pausa. —Respecto a la magia flamma, su patrón de expansión es totalmente opuesto al mostrado. Corregidme si me equivoco, pero tal magia tiende a seguir una ruta unidireccional y no a expandirse en una trayectoria circular. Ni siquiera con un combustible gas habría de mostrar tal apariencia. Por su parte, la magia piscis no se acumularía de forma tan espesa así como bien es sabido que la magia aether tiende a dispersarse hacia el cielo, su origen. Por último, la magia parvus tardaría al menos el doble en difuminarse debido a su densidad —El líder Darvenwish fue observando uno por uno a los líderes mientras daba sus explicaciones hasta detenerse en los ojos de la joven Jillian por un momento para luego continuar

Quedaba pues la magia chrysos con la que, desde un principio, tuve ideas contradictorias. Tenía dos teorías respeto ella: Una era que, lógicamente, concentrándose tal cantidad de energía en Fulmen, la magia más obvia sería la de los propios habitantes. La otra decía que, precisamente por estar en Fulmen, los creadores (asumiendo que fuesen personas) no serían tan estúpidos como para emplear la magia autóctona. Por supuesto no puedo dar dato alguno sobre si su origen es humano, animal o terrestre, pues eso no forma parte de mi amplia investigación —Dedicó una mirada a Svend y a Naggor pues tenía entendido que ellos llevaban aquel tema. Después, con un gesto de cabeza, continuó con su perorata.

Una vez pues que la magia se había preclasificado, el camino era corroborar tal idea y, para ellos llevé a cabo diferentes experiencias que vienen explicadas paso por paso en los informes. Podréis encontrar en ellos también la forma en la que la población crhysos más cercana al epicentro de la energía sufría diferentes resentimientos en su estado físico y mágico, legando los más cercanos a sufrir desmayos o descontroles sobre su propia electricidad —. El líder caeruleus agarró uno de los libretos y lo dejó caer sobre la mesa de nuevo para mostrar su localización. Hacía referencia a aquellos experimentos y prácticas que había llevado a cabo con el servicio a lo largo de los terrenos del castillo así como a las que habían realizado sus enviados en las tierras a las que la energía había afectado. No olvido, por supuesto, las deducciones que había podido obtener gracias a los servicios de Lester sobre su propia piel mediante los cuales había podido realizar descripciones precisas sobre la forma de expansión de la magia crhysos a pequeña escala y sobre los síntomas que estar bajo la influencia de tal elemento producía para estudiar a los habitantes de las aldeas más cercanas al punto crítico. De paso se había llevado un pequeño masaje gratuito y algo de diversión molestando a la muchacha. Por supuesto no mencionó a la chrysos en su informe sino que empleó un símil de sus prácticas para argumentar sus datos. Apoyó ambas manos sobre la mesa, echándose algo hacia adelante.

Resumiendo mis informes, diré que el potencial de acción, la afectación al terreno, la energía residual que dejaba, el alto electromagnetismo, las oscilaciones irregulares y demás datos aquí expuestos fueron los que me llevaron a corroborar de forma definitiva mis deducciones—Antes de la conclusión final, hizo una pausa para que sus oyentes asimilasen lo que acababa de exponer —Sea lo que sea aquello que está emanando tales cantidades de poder es de procedencia chrysos. Puede que no sea únicamente eléctrico, pero sí en su amplia mayoría —. Volvió a clavar sus ojos en los de la joven Jillian, quizás para hacerla consciente del problema que se le venía encima. Luego hizo una pausa y suspiró, se humedeció los labios y recuperó su postura erguida.

Esto es todo lo que he podido sacar desde que comenzamos con la investigación y, sea como sea, permanecer en Brontë no nos ayudará a ampliarlo mucho más —El líder caeruleus se mantuvo firme y seguro de sus palabras. Sabía que su descubrimiento era un amplio avance sobre el tema y que ahora tocaba a los demás repasar todo aquello para comenzar a unir los eslabones de la cadena informativa que habían organizado en el palacio. Tomó aire, se colocó el pelo y continuó.


Ahora que ya he informado de lo concerniente a nuestro principal objetivo, me remitiré a los acontecimientos actuales —Observó a Naggor, a Cynara y a Jillian antes de continuar. —Todo estamos de acuerdo en lo problemático de la situación así como todos podemos deducir que no se han tratado de coincidencias. Posiblemente tanto el secuestro de Silvanus, la desaparición de Price y la muerte de Adela hayan estado unidos y quién sabe si la muerte de la parvus hace meses tendrá algún tipo de relación con lo sucedido —Observó a Blues —En referencia a Price, descarto la idea de un segundo secuestro ya que había recogido la parte ligera de su equipaje al contrario que Silvanus que ni siquiera fue acompañado por su pequeño Dragón. No niego, sin embargo, que posiblemente Price huyera porque trataran de llevárselo a él también —. El líder caeruleus hizo acopio de informaciones y trató de organizarlas para ponerlas sobre la mesa —Hace meses, próximo a la muerte de la parvus desconocida, encontré a un hombre aether rondado el bosque. Permaneció allí toda la noche y partió a la mañana siguiente sin ningún tipo de actividad a mayores —algunos líderes estarían al tanto de tales datos, pero otros quizás lo hubiesen olvidado o ignorado— Es obvio que Brontë es un lugar tentador para todo tipo de personas o grupos, pero si he encontrado un denominador común en todo esto es el siguiente: Nadie ha pedido nunca ayuda —Con aquella intranquilizadora premisa, el líder hizo una pausa —No comprendo bien a qué se está jugando en estos muros, pero aseguro que Brontë guarda más cosas de las que deseamos. Mi opinión, dejar de retener a los guerreros, hacer de Brontë un lugar de paso. Está claro que estos disturbios están lejos de nuestra regulación y si este palacio de entrenamiento se va a convertir en un nido de ratas muertas, entonces será mejor enviar a los guerreros a modo de expedición al servicio del palacio y al servicio de Mithos —El líder caeruleus tomó aire con suavidad y volvió a humedecerse los labios. El aplomo y el cansancio podía con su arranque de irritación con lo que se mantenía sereno y casi embotado.

Por último hay dos noticias importantes que debería dar —Volvió a apoyar las puntas de sus dedos sobre la mesa y observó primero a Cynara, luego a su fiel amigo Naggor que, más que el resto, ahora lo miraba con sorpresa y expectación —El trabajo en Brontë ha alcanzado un punto demasiado desorbitado y me veo en la obligación de cambiar mis expectativas —No esperó a que ninguno lo interrumpiese —Mi país comienza a tener carencias y no puede pasar más tiempo sin su líder así como yo no puedo permanecer más tiempo entre estas paredes —Sentención mirando apenas unos segundos sobre la mesa para luego mirar a la líder flamma —Cynara, lamentablemente no se podrá llevar a cabo el enlace previsto. Yo mismo me encargaré de viajar a Ignis y presentar mis disculpas antes el consejo —La expresión de la flamma fue insondable y espantosa en primer momento con lo que le líder se remitió a llevar la mirada a su atónito amigo —Partiré de Fulmen en cuanto me sea posible. Mis pertenencias ya se han recogido. Ahora mismo, el servicio estará dejando en cada uno de vuestros aposentos las copias detalladas de todos mis avances. Las originales permanecerán en mi poder para que pueda continuar testándolas y completándolas con mis próximos ensayos lejos de este lugar —Una nueva pausa, esta vez algo más pesada. Por una vez en su vida el líder caeruleus se sentía sobrepasado por un hecho importante.

Algunos lamentarán mi partida, otros trabajarán más a gusto. En todo caso, continuaré participando a distancia con la causa y enviaré cuanto sea necesario. Caligo no renuncia a la lucha por Mithos pero, lamentablemente, su cooperación tendrá que variar a partir de ahora. Llamadme lo que gustéis, reprochad mis palabras, pero he tomado una decisión firme a favor de mi pueblo, pues no se puede tratar de mantener la calma del mundo cuando los cimientos de un continente requieren de su piedra angular. Todos, o la mayoría, compartís la responsabilidad del gobierno, espero que comprendáis el peso que cargo sobre los hombros —El líder guardó silencio permanente al fin y, tras esperar a las reacciones y preguntas pertinentes, atendió de buena gana a los propósitos de sus compañeros para, al finalizar la reunión, ser el primero en abandonar la sala.

*Al remate de la reunión, se va*

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Cynara
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Sáb Oct 06, 2012 2:55 am

Cuando empieza la reunión me presento con uno de mis kimonos rojos y el abanico cubriéndome la cara para tapar las miradas de descontento que tengo respecto a las vueltas que se le han dado a algunos temas últimamente.

Como siempre, Jill abre la reunión y, antes de prestar atención a los primeros en hablar lanzo una mirada pícara al líder caeruleus. A pesar de ser mi prometido no lo he podido ver últimamente, una pena. Aunque si aquel asquerosos piscis no sigue cerca de Brontë, no me preocupaba demasiado.

Cuando los líderes empiezan a hablar yo me mantengo en silencio, escuchando sus elucubraciones, algo aburrida por eso de darle tantas vueltas a lo del secuestro y la muerte de la vieja. Era obvio que alguien atacaría Brontë en algún momento, lo que debíamos hacer era formar mejor a la panda de ineptos que llegaban. Me abanico ligeramente mientras sigo escuchando sin descubrirme la cara.

Toma la palabra Blues Splash y habla sobre los descubrimientos de su parte de la investigación para luego hablar de que deberíamos hacer expediciones con los chicos del castillo. No es una mala idea ir liberando este lugar. Así también podré hacer algún viajecito y no pudrirme aquí dentro. A Caligo, por ejemplo... Después de ella toma la palabra mi querido amor y, cuando empieza a hablar, se me escapa una sonrisa juguetona. Siempre habla tan bien... Y lo serio que se pone cuando tiene que tratar cosas importantes.

Empieza quitándole importancia al tema sobre el palacio, él sí que sabe priorizar. Luego comparte la opinión de dejar salir a los guerrerillos para que vayan en busca de más descubrimientos. Siempre se queja sobre estar encerrado aquí dentro y, con lo que trabaja, seguro que sabe qué es lo más adecuado. Está claro que es la opción más rentable. Comienza a explicar sus hallazgos y la verdad es que me sorprende su capacidad para trabajar a solas. Con los estudios que ha llevado a cabo ha esclarecido bastante y, aunque me pierdo en algunas de sus palabras, su conclusión final hace que le dedique una fugaz mirada a Jillian. Al menos ya estamos cerca de algo.

Cuando acaba de explicarse tan maravillosamente retoma el tema sobre el palacio y, aunque estaba un poco aburrida de eso, no puedo evitar sorprenderme cuando habla de un hombre aether rondando el bosque. Abro un poco los ojos y dejo de mover el abanico para, después observar con curiosidad. Al parecer Brontë está más vigilado de lo que pensaba. Pues vaya...

Voy a pedir la palabra cuando creo que mi amor ha terminado de hablar, pero cuando estoy en proceso de abrir la boca tras el abanico, escucho eso de que tiene que dar dos noticias importantes. Me mira y yo le devuelvo la mirada con curiosidad y cierta sorpresa. La primera vez que lo escuché decir eso fue para pedirme en matrimonio, ¿qué será esta vez? Sea como fuese es un hombre que nunca deja de sorprenderme.

Siento un fuerte latido de mi ardiente corazón cuando le escucho decir que su país le necesita y se irá en cuanto deje todo resuelto aquí. ¿Se va? ¿Así y sin consultarme? ¿Cómo puede ser? ¿Es que piensa dejarme aquí cuando queda tan poco para nuestra boda? ... ¿Por qué no me había hablado sobre eso? Escucho, pero ahora mismo me siento dispersa. Sin embargo, cuando siento su cansada mirada sobre mí sé que no va a decir nada bueno y mi corazón se encoge, algo que muestro con un leve encogimiento de hombros que me mantiene en tensión.

Los ojos se me abren como platos, siento que la respiración se me corta unos interminables segundos y no puedo evitar abrir la boca ligeramente. Noto las piernas algo débiles y me tomo mi tiempo para asimilar lo que acaba de decir mientras él continúa hablando de "sus" planes y "sus" deberes. ¿No... No va a casarse conmigo? ¿Que va a ir a disculparse a Ignis? ¿No fue él el que vino a mí para que lo amase? Y ahora que lo quiero a mi lado, que deseo compartir mi vida con él, simplemente ¿se va? Aprieto mi puño libre mientras mantengo el abanico frente a mi cara y miro hacia el suelo. No puedo mostrar debilidad ahora o me tomarán como una mala líder. Me tomo aire y dejo que el silencio tras la voz del que era mi prometido envuelva la sala mientras me tranquilizo un poco.

Tomo una decisión, no quiero quedarme aquí por más tiempo. Todo mi cuerpo está pidiendo a gritos salir corriendo de esta sala y quedarme en mi habitación o un lugar alejado sin que nadie me moleste. Pero no debo. Por eso es mejor acabar cuanto antes con esto. Aprieto un poco más el puño y hago un gesto para cerrar el abanico antes de recuperar la vista al frente. Ahora no puedo verle, no soy capaz.

Ah... —Carraspeo ya que tengo la voz algo rota. —En respecto a los avances sobre los estudios... Jillian y yo hemos estado repasando los listados de las patrullas enviadas hacia el lugar... —Debo hacer un gran esfuerzo para concentrarme ya que ahora mismo me siento algo mareada. Apoyo las manos en la mesa y miro a puntos aleatorios sobre esta. —Eh... Hemos ido uno por uno y hemos aislado a aquellos que iban por cuenta propia o pagados por terceros ajenos a las patrullas gubernamentales. No tenemos claro cuántas personas desaparecieron allí el principio, ya que la zona se restringió a personas que se registraban en el listado dos meses después de que las cantidades de desaparecidos aumentasen tanto... —Tomo aire y no puedo evitar un suspiro. —La conclusión es algo difusa pero... Por lo general eran hombres preparados de los que no se supo más. Las patrullas que accedieron al lugar una vez se estableció una normativa de intervención en lugar hostil estaban obligadas a anotar todo lo que iban encontrando en su camino. Los informes solo revelan algún cadáver de animal o persona, pero apenas un resquicio de todo lo que desapareció en esa zona —Me silencio, ahora con un poco más de fuerza, y consigo levantar un poco la vista para mirar a Timber y a Blues de reojo. Luego también a Svend, ya que es con el que más he estado hablando últimamente. —Algo interesante es que de los desaparecidos de las listas no hay grandes cantidades de hombres o mujeres que pertenecieran a agrupaciones sectarias, con lo que no parece, en principio, que este fenómeno esté relacionado con ese tema. Al menos, no con enfrentamientos entre ellas —Me siento un poco más relajada explicando los estudios que he realizado con Jillian. Pero ahora toca el otro tema y los nervios y la desorientación vuelven a mí. Bajo la mirada de nuevo.

Por otra parte... Comparto la idea de liberar el palacio, por así decirlo y... lamento las malas noticias por su parte, líder Darvenwish... Por el resto, no tengo nada más que decir —Me quedo callada y vuelvo a cubrirme con el abanico. Tengo que morderme el labio inferior para evitar empezar a llorar aquí en medio. Mejor será que me centre en escuchar el resto de propuestas y descubrimientos. Lo profesional ha de separase de lo personal, luego tendré demasiado tiempo sola para desahogarme.

*En cuanto acaba la reunión es de las primeras en salir*
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Timber
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Sáb Oct 06, 2012 4:29 am

Al comienzo de la reunión me sentía completamente desanimado. Si ya era bastante peñazo tener que investigar ciertos temas, más lo eran las juntas directivas. Tomé asiento en la mesa y me puse cómodo, cruzando los brazos y preparándome para oír aquellas "novedades" tan importantes que nos reunían.

Abrió la reunión, por supuesto, la joven rubita. Nuestra maestra de ceremonias expuso temas que todos ya conocíamos, y al término de su introducción cedió la palabra a quien quisiera intervenir. Escuché su discurso con una sonrisa amable, pero en ningún momento varié mi posición ni hice amago de querer hablar.

Ni falta que hizo, porque Nagorr tomó el relevo con decisión. Se centró en describir, básicamente, algo que ya estaba en mente de todos. Mientras lo escuchaba miré a mi alrededor, escudriñando las expresiones de cada líder. Me paré un momento más en la preciosa flamma, que se escondía tras uno de sus abanicos, antes de seguir la ronda.

A la intervención de Nagorr siguió la de la líder piscis, mi compañera de trabajo, que tras contestar a las palabras de Nagorr (más centradas en la situación de los guerreros que en nuestro trabajo) expuso nuestra situación. La escudriñé mientras hablaba, especialmente cuando ella me miró a mí, asintiendo levemente a sus palabras en momentos precisos. Lo cierto era que nuestra investigación había resultado bastante infructuosa.

A continuación desvié la vista hacia Aren, que tomó la palabra. Aunque al principio su perorata me pareció tan aburrida como las anteriores, he de admitir que al poco rato consiguió captar mi atención. Parecía que su investigación sí había tenido éxito, y no solo eso, sino que facilitaba la nuestra con creces. Aunque nos habíamos preocupado de estudiar las sectas de Fulmen, ahora sabíamos que, en caso de tener relación alguna (lo cual, de todas formas, no parecía muy probable), debíamos concentrarnos en ese sector. Había hecho un buen trabajo.

Sin embargo, lo realmente interesante aún estaba por llegar. Cuando Aren anunció que tenía dos noticias que darnos, no pude evitar arquear las cejas, y casi me vi obligado a contener una sonrisa divertida. ¿Qué nos depararía esta vez nuestra caja de sorpresas?

La respuesta no se hizo esperar, y no pude evitar una mirada descarada a la guapa pelirroja. Vaya, vaya, la princesita se había quedado sin su príncipe azul... Ella, por su parte, mantuvo la compostura como buenamente pudo, aunque (al menos para mí) su nerviosismo y confusión eran claramente perceptibles. Incluso parecía más atractiva en aquella tesitura...

Cuando le llegó el turno, habló acerca de sus propias investigaciones, correspondientes a las patrullas de investigación. Un tema que, nuevamente, dejaba de lado la idea de una secta como responsable de la situación. Por último, hizo referencia a una idea ya planteada por otros líderes, la de dejar de hacer de Brontë el lugar de residencia de los guerreros.

- No tengo intención de moverme de aquí por ahora -añadí a ese respecto-. Pienso seguir investigando desde donde estoy. Pero no veo que el hecho de que "se vacíe" un poco el Palacio sea un inconveniente, siempre y cuando se siga informando a los guerreros de que éste es el punto de reunión.

A continuación guardé silencio, puesto que lo referente a mi trabajo, compartido con Splash, ya había sido expuesto por ella. Tras esperar al final de la reunión, abandoné la sala sin ninguna prisa.

*Se va al terminar la reunión*
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Svend

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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Sáb Oct 06, 2012 6:50 pm

Escucho los comentarios de mis compañeros con interés. Primero habla Nagorr Brumm, jefe con el que he pasado los últimos meses investigando. No se habla de la investigación en sí, sino que se centra en los últimos sucesos que han ocurrido en Brontë y en las consecuencias que eso tendrá para todos nosotros. Si bien es cierto que concuerdo con él en todo lo que dice (la muerte de Adela Ungilde es responsabilidad nuestra, y que esta noticia se extienda solo nos causaría problemas a todos), me posiciono del lado de Blues cuando habla. Por mucho que queramos solucionar esto, no tenemos ninguna idea de qué ha podido pasar: no sabemos quiénes han sido los responsables ni cómo han logrado entrar y salir de Brontë sin que nos hayamos dado cuenta. Por eso mismo, cuando Blues dice que debemos centrarnos en la investigación, la apoyo con un seco comentario, un simple yo estoy de acuerdo con ella acompañado de un gesto de la cabeza. Cuando ella se centra en su investigación, vuelvo al silencio. Por lo que menciona, su investigación conjunta con Timber Bright no parece haber dado grandes resultados: apenas tienen información de las diferentes sectas que podrían (en un hipotético caso) estar detrás del suceso de la energía. Propone entonces que deberíamos abandonar Brontë para investigar. No me parece una mala idea, aunque tampoco me convence demasiado que todos los líderes (salvo, tal vez, la joven Jillian) abandonemos Brontë. Por mi parte, tengo pensado permanecer aquí a no ser que mi investigación se atasque (en caso de que necesite realizar estudios que no puedo hacer solo con un libro, por ejemplo).

Tras la líder piscis, habla Aren Darvenwish, quien, a diferencia de mi compañera, sí parece haber hecho grandes avances. Empieza su discurso apoyando la idea de Blues (algo que espero que no me sorprenda solo a mí) y luego hace aparecer un pergamino. Su estudio se ha centrado en el estudio del terreno para descubrir cómo se mueve la energía, como él bien explica. En cuanto el pergamino se abre, muevo mi silla hacia delante para tener una mejor visión del mapa, que solo representa el continente de Fulmen y que cuenta con diferentes marcas de color oscuro. Deduzco (e imagino que el resto de mis compañeros también lo hacen) que se trata de una representación de la energía, y el líder caeruleus no tarda en confirmarlo. Explica su estudio al detalle, centrándose en todos los pasos que ha tomado para llegar a la conclusión de que la energía que brota del lugar es de procedencia chrysos. Sus explicaciones de los tipos de magia son escuetas y concretas, y yo no puedo mostrarme más de acuerdo con lo que dice de cada una de ellas. No obstante, sus descubrimientos me preocupan. El líder parvus y yo hemos llegado a la conclusión de que ninguna bestia podría ser capaz de generar esa cantidad de energía, esa cantidad de poder mágico que emana de la zona. Me llevo una mano al mentón y frunzo el ceño. Entonces ¿de qué se trata? ¿De un grupo de magos expertos chrysos? ¿Deberíamos cambiar la investigación de las sectas por la de los grandes magos chrysos que hay en Fulmen? ¿O hacer ambas investigaciones?

Estoy tan concentrado en mis propios pensamientos que tardo unos segundos en darme cuenta de que Aren ya no habla de las desapariciones de los guerreros, sino que ha cambiado de tema y ahora se centra más bien en su vida personal. Pese a que lo que haga o deje de hacer el líder caeruleus no me provoca gran interés, lo escucho con toda la atención que puedo darle. Nos comunica que se va, y mentiría si dijese que sus palabras no me sorprenden. No obstante, pese a irse, asegura que seguirá trabajando en la distancia y que enviará todo lo que necesitemos. Cuando termina de hablar, miro de reojo a la líder flamma, que es la siguiente en tomar la palabra. Pese a que parece bastante nerviosa, mantiene bastante bien la compostura y nos explica los resultados de su investigación, que ha realizado con la joven Jillian. Por lo que dice, el número de cadáveres que han encontrado es inferior al número de personas que han desaparecido. También explica que no parece que las desapariciones sean resultado de un enfrentamiento sectario. Vuelvo a fruncir el ceño y a sumirme en mis pensamientos mientras la señorita Ethrial responde a los últimos comentarios del líder caeruleus. Cuando termina, miro al líder aether, preguntándome si hablará él o si debería hablar yo. Finalmente, es él quien alza la voz, y se muestra de acuerdo con la propuesta de Blues, pese a admitir que él no tiene intención de salir de Brontë.

Me pongo en pie cuando termina y me aclaro la garganta antes de hablar.

—Primero, decir que comparto la postura de Timber Bright respecto a abandonar el Palacio. Me parece una buena medida, siempre que se informe que este es el punto de reunión, y, al igual que él, no tengo intención de irme de momento. Tal vez, cuando los libros no sean suficientes para investigar, decida marcharme, pero de momento permaneceré en Brontë.

Dedico una corta mirada a todos los presentes. Luego hago aparecer un cúmulo de papeles que recogen los resultados de la investigación que hemos hecho el líder parvus y yo. Son pergaminos escuetos; tienen un par de datos relevantes acerca del poder de diferentes grupos de bestias que solo sirven para que alguien que no sea un gran entendido sepa de qué estoy hablando. Las especies están divididas por el tipo de magia que usan y por el tipo de poder mágico que cada una de ellas tienen. En total hay siete grupos y cinco subgrupos que van de muy bajo a muy alto, pesando por bajo, medio y alto. Reparto los pergaminos sin moverme del sitio, utilizando la magia para que cada líder tenga delante suya al menos dos pergaminos diferentes. Mientras lo hago, explico el contenido de los papeles y la escasa probabilidad de que una bestia haya generado la energía: primero me centro en las bestias de muy bajo poder y voy subiendo de nivel a medida que termino con los grupos. Finalmente, me centro en los dragones, que están considerados por muchos (entre los que no me incluyo) como las bestias con más poder mágico. Expongo los motivos por los que creemos que no han podido ser los artífices y, cuando termino, observo a cada uno de los presentes durante unos segundos. Luego, cuando ya no están prestando atención a los pergaminos, hago desparecer los papeles.

—Como conclusión, decir que es imposible, o casi imposible, que una bestia sea la causante de la energía: no hay ninguna que cuente con el poder suficiente como para mantener la energía durante tanto tiempo. Por tanto, puedo casi afirmar que el responsable tiene que ser una persona, no un animal. —Me aclaro la garganta. Luego suspiro—. Lo que ha mencionado el líder caeruleus, unido a lo que ha dicho la líder flamma, han hecho que me plantee si no deberíamos centrarnos no solo en las sectas, sino en los grandes magos chrysos. A lo mejor no es una buena idea, pero si no es un animal quién lo ha hecho, es una persona, y si parece que los enfrentamientos entre sectas no explican las desapariciones, tal vez deberíamos observar a los magos. O a los grandes magos, mejor dicho...

Vuelvo a sentarme y observo a los presentes. Permanezco así hasta el fin de la reunión.

*al terminar la reunión, abandona la sala acompañado por Blues Splash*
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Jill
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Sáb Dic 22, 2012 4:09 am

Abrí el debate al igual que la primera vez, exponiendo brevemente los temas a tratar y cediendo, tras ello, el turno a mis compañeros, a los que observaba con interés desde mi asiento. El primer tema que se trató fue el de las entradas a Palacio, donde todos los jefes dieron sus opiniones. Tras ello, la reunión se desvió hacia el tema de la energía.

Cuando todos los presentes concluyeron sus argumentos, me puse en pie. Los miré de uno en uno antes de hablar, deteniéndome unos segundos más al llegar al jefe Aren, que había anunciado que abandonaría el Palacio. Pese a que mi relación con el susodicho era bastante mala, no pude evitar sentir una mezcla de rabia y pena, pues cuando envié las cartas a todos los líderes no conté con que uno de ellos decidiese abandonar el proyecto. No obstante, que afirmase que enviaría todo cuanto necesitásemos me tranquilizaba un poco.

- Lamento que haya decidido tomar esa decisión, líder Darvenwish's - lo miré a los ojos -. Pero la respeto. Espero, no obstante, que los avances que haga Caligo en la investigación lleguen a Brontë tal y como ha afirmado.

No comenté nada acerca de la ruptura con Cynara. Sinceramente, creía que aquello era mucho mejor para la líder flamma que casarse con El Grandioso Líder. Nunca entendí cómo podía soportarlo.

Me volví hacia los presentes y, tras carraspear, seguí hablando.

- Respecto al tema de permitir la salida de Palacio, doy mi apoyo para que se autoricen, pero, como imagino que comprenderán, yo no abandonaré Brontë.

Volví a mirar uno a uno a los presentes y me coloqué un mechón de pelo detrás de la oreja.

- La parte de mi investigación ya ha sido explicada por la señorita Ethrial, pero reiteraré que parece que las desapariciones no se deben a un enfrentamiento entre sectas - Miré a la líder Splash y luego al líder Bright -. Aunque espero que la investigación fuera de Palacio pueda confirmarlo de forma definitiva o, en caso contrario, desvelar cuál ha podido realizarlo.

Tragué saliva. Tal vez sería mejor que, a partir de ahora, ambos grupos trabajásemos juntos. A lo mejor así avanzábamos con mayor rapidez y eficacia en la investigación.

Finalmente, me centré en la propuesta final del jefe Rybner, en la que había partido de lo que había afirmado Aren de la procedencia de la energía. Me costaba imaginar que personas de las altas esferas estuviesen relacionadas con esto. Nos hubiésemos dado cuenta antes. Además, conocía a una parte importante de los grandes magos chrysos y no los veía capaces de hacer algo... así. Fruncí el ceño.

- Personalmente, no me imagino a ninguno de los magos que conozco haciendo algo así. No me los imagino involucrados, pero... Teniendo en cuenta los datos aportados, tal vez debamos investigar ese entorno...

Carraspeé y luego volví a hablar anunciando el final de la reunión.

- Las medidas de seguridad de Brontë se reforzarán, y encontraremos a los culpables de la desaparición de Silvanus Kettleburn y del asesinato de Adela Ungilde. Las salidas de Palacio serán autorizadas y la investigación seguirá su curso - me humedecí los labios - Podéis retiraros.

Observé cómo los líderes iban abandonando la sala y, cuando esta quedó completamente vacía, cerré la puerta, dejándola tal y como estaba al principio de nuestro encuentro.

*LA SALA ESTÁ VACÍA*
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Jue Mar 28, 2013 1:45 pm

La reunión nocturna que el líder Darvenwish había organizado con apremio el día de su llegaba había servido como bienvenida por parte de los líderes y como explicación de los últimos acontecimientos.


El líder caeruleus pudo explicar sus descubrimientos en Ignis. Cómo había sido consciente de la presencia viva de Silvanus en la ciudad capital gracias al conjuro que había empleado con la oreja del chico, según él, para controlarlo en su día por lo problemático que resultaba. Cómo había organizado una búsqueda fortuita y localizado el área donde la reacción mágica era mayor y cómo, con conocimientos avanzados -no más información al respecto- había logrado dar con un escalofriante secreto que la gran ciudad de Ignis guardaba bajo sus pies. Todo ello con la suficiente jactancia y elocuencia como para rozar la molestia de algunos de los presentes.

Los demás líderes se sorprendieron por la noticias. Unos se alegraron, otros tenían sentimientos contradictorios al respecto. Aunque finalmente todos estuvieron de acuerdo en algo. En Ignis había algo importante que había intercedido en Brontë y se había llevado un guerrero y debían hacer algo para averiguar de qué se trataba y rescatar al susodicho, sorprendentemente aún vivo.

Rápidamente se pusieron en marcha para organizar la afrenta. Debían reunir a un grupo de guerreros lo suficientemente experimentados para que, ayudados por los refuerzos ignitas, llevasen a cabo aquella tarea, la más destacada desde el inicio de los acontecimientos. Sabían que aquello no podía ser un cabo suelto y debían solucionarlo.

*Mediante el estudio de la situación, se ha labrado una estrategia de intervención*

Cuando ya todos abandonaron la sala, el líder caeruleus demandó unos minutos del tiempo de la líder flamma para explicar la situación en la que se encontraban sus nupcias. Explicó su visita a ignis, volvió a disculparse e hizo un breve resumen de las argumentaciones que había empleado en el continente de fuego hasta solucionar sus asuntos con la flamma. Una vez rematados todos los puntos que el líder caeruleus quería tocar esa noche, vaciaron la sala.

*LA SALA ESTÁ VACÍA*
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Aren Darvenwish
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Jue Abr 03, 2014 3:11 am

El líder Darvenwish ya había preparado todo para abandonar Brontë durante un nuevo periodo. Debía poner algunas cosas en orden y hacerlo a distancia no hacía más que multiplicar y complicar el trabajo.

Se dirigió a la sala de reuniones, donde el cáliz reposaba custodiado y asegurado y lo preparó para poder acceder a su continente. Junto a él esperaban el piscis rubio y Barthemius, encargado del poco equipaje. Los tres llevaban ropa cuidada y preparada para la ocasión.

Una vez pongas la mano en el cáliz deberás comportarte de la forma más correcta que recuerdes haber aprendido. Un solo error y no habrá castigo que te redima jamás —Amenazó el líder, con un tono suave que nada parecía tener que ver con sus severas palabras.

Una vez estuvo todo dispuesto, se caló la gorra con el debido cuidado y llevó su mano al cáliz, seguido por sus dos siervos. Al momento ya nadie quedaba en la habitación más que los guardas.

*Aren Darvenwish y Silvanus Kettleburn han abandonado Brontë*

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Repeating these habitual urges
No seperating
No talking
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MensajeTema: Re: Sala de reuniones   Miér Ago 20, 2014 1:04 am

A la mañana siguiente, Blues Splash, Abaddom Tld'Michael, Nagorr Brumm, Fera Twinkle, Svend Rybner, Aren Darvenwish y Flavia Gnaea Seia (esta última algo más recuperada pero aún algo pálida) se reunieron bajo el atentoy enorme óleo del abuelo de Jillian Campbell.

El ambiente estaba turbio. Algunos de ellos realmente enfadados. Otros simplemente escucharon en silencio.

Después de una larga conversación, se llegaron a dos conclusiones principales:El pueblo debía ser analizado por alguno de ellos. Su función sería principalmente reconocer la zona donde todo había ocurrido e intentar, al menos, conseguir algo más que "un papel con carboncillo". Esta idea fue compartida por todos ellos sin ninguna o pocas objeciones. Se propuso la idea de que algunos guerreros pudiesen acudir como escoltas, pero se rechazó la idea ya que de esta manera se evitarían más cuchicheos de los necesarios. Cosa que la líder flamma agradeció como respeto a las fallecidas.

Sin embargo, la otra línea de actuación, que consistía en constituir un grupo de guerreros con habilidades para la lucha con el fin de acabar de una vez por todas con la  dichosa organización que entorpecía constantemente la acción de Brontë, no fue del todo bien vista por los líderes menos belicosos. Sin embargo esta también salió adelante. Este grupo también contaría con la presencia de alguno de los presentes.


Una vez puestos todos los planes de Brontë sobre la mesa, la reunión quedó clausurada. Ahora debían votar entre ellos o bien decidir qué líderes acompañarían a los muchachos.


Abaddom Tld'Michael y Nagorr Brumm finalmente investigarían en el pueblo, mientras que Aren Darvenwish y Blues Splash fueron los encargados de llevar a cabo la incursión en Ignis con ayuda de los guerreros de Brontë y el apoyo del ejército de Ignis, oferta proporcionada por la líder flamma.

Fera Twinkle, Svend Rybner, y Flavia Gnaea Seia quedarían encargados de la custodia del palacio para evitar incursiones innecesarias mientras el resto estuviese fuera. Fera, como anfitriona del lugar; Svend, como hijo primogénito de una monarquía y Flavia achacada, eran piezas que no debían perderse en un campo de batalla.
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